Realidad virtual y drones, una combinación perfecta.

Estamos pasando por un período emocionante en el desarrollo de aviones no tripulados de consumo. DJI ha perfeccionado la fórmula para una unidad que sirve de puente entre algo que cualquiera puede volar fuera de la caja, pero todavía con energía suficiente para excitar pilotos profesionales y directores de cine. Parrot, que construyó uno de los más exitosos en la primera generación de aviones no tripulados de consumo, está tratando de llevar las cosas al siguiente nivel con su nueva unidad, el Bebop. Aún mejor, están construyendo con una sencilla integración con gafas de realidad virtual como el Oculus Rift, la apertura de una nueva forma increíble experiencia de vuelo.

Las unidades Parrot anteriores sólo se podían controlar desde una aplicación móvil. Este enfoque sin duda ayudó a hacer que Parrotun llegara a todo el mundo. Pero la respuesta por parte de la aplicación móvil controla para ser poco manejable e impredecible, especialmente cuando se compara con los controladores radio-control. Y la conexión wifF con la aplicación también limita severamente su rango.

Con el Bebop, Parrot también está introduciendo un controlador de vuelo físico. Todavía se basa en Wi-Fi, no señales de radio, pero es mucho más capaz y sensible que la aplicación. Se puede montar un extensor de rango en el controlador, lo que le permite controlar el Bebop desde una distancia de más de una kilómetro. El controlador es un poco voluminoso, basándose en una correa para el cuello para ayudar a sostenerlo. Pero tiene un buen montaje para su dispositivo móvil, por lo que se puede ver fácilmente su transmisión en vivo durante el vuelo. El Bebop cuesta 499$ sin el extensor de controlador y 899$ con el.

La característica más singular de la Bebop es la cámara. En lugar de una unidad externa conectada a un gimble, el Bebop tiene una cámara interna con una lente ojo de pez de 180 grados. Puede mover el foco de la cámara alrededor dentro de ese amplio campo de visión, lo que permite mantener el drone flotando en un lugar mientras se captura algo en movimiento.

La mejor parte del Bebop, sin embargo, es una integración con la tecnología de gafas de realidad virtual que ponen al piloto en el interior del drone con una perspectiva en primera persona. Esto permite volar a través de una vista de drone, permitiendo un manejo mucho más natural. Cuando se vaya desarrollando más esta tecnología se podrá realizar un seguimiento de la cabeza, que es posible utilizando la lente de ojo de pez. Parrot ha creado una integración con el Oculus Rift, que incluye esta capacidad.

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